San Pedro Nolasco. Iconografía y Religión.

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San Pedro Nolasco, aragonés medieval nacido en Barcelona a finales del siglo XII, fundó la Orden religiosa católica de La Merced y la Rendención de los Cautivos en el año 1215 cuya finalidad fue la de salvar a los cristianos que caían prisioneros en manos de musulmanes y del imperio turco hasta, practicamente, el siglo XVII.

Este objetivo fue apoyado por el Rey Jaime I de Aragón y desde Roma por el IV Concilio de Letrán (1215-1216), convocado por el Papa Inocencio III. En dicho concilio, una de las posiciones, en las que se insistió, fue en la postura cristiana en total oposición al enemigo musulmán y específica donde los judíos y mudéjares, residentes en la Europa cristiana, debían llevar signos distintivos como el, popularmente conocido, sambenito.

Con la Ilustración, el número de cautivos cristianos disminuyó y su filosofía de vida religiosa tuvo que ser modificada. Se readaptó la orden sin dejar su esencia hospitaliaria. Ahora su finalidad es rescatar al enfermo de las calles, al que ha perdido la fe o a la persona que ha abandonado el ¨buen camino¨.

Al igual que la Orden Trinitaria, por ejemplo, su hábito es blanco, siendo reconocibles por su escudo. Éste estará compuesto por dos cuarteles: el superior tendrá una cruz griega en plata (blanca) sobre fondo gul (rojo) y el inferior, cuatro palos gules en campo de oro (amarillo). El emblema sostiene la corona real.

En heráldica, los colores tienen un discurso político. El color rojo alude al amor, al arrojo, a la sangre; el amarillo al oro y por tanto al poder, a la nobleza -en este caso- y el color blanco es representación de pureza, castidad e inocencia. La cruz como el emblema de Cristo (hijo resucitado de Dios).

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En esta tabla en bajo, medio y alto relieve se representa la escena en la que San Pedro Nolasco paga el rescate de los prisioneros. Él aparece de perfil, haciendo entrega del dinero con la mano derecha (parte pura del cuerpo); al otro lado, las monedas son recibidas por un grupo de musulmanes.

En la parte del fondo, a medio y bajo relieve, se ve a un grupo de cristianos encadenados y vestidos de la misma manera que las figuras que los han retenido, esperando a ser liberados.

El personaje principal, y su acompañante, son reconocibles por su hábito y su escudo. Llevan la tonsura propia de la época; ese rapado en la parte superior de la cabeza por la que le llegaba la divinidad.

En Granada, esta orden se implantó como una de las primeras traída por el rey Fernando II de Aragón. Su ubicación fue en La Real de Santa Fe en 1491 trasladándose, en 1492, al antiguo Hospital de San Lázaro, hoy Delegación de Sanidad en la Caleta. En 1514 pasaron al antiguo corral y matadero de vacas nazarí, a extramuros de la ciudad, en el que estuvieron hasta 1810. El antiguo convento granadino de La Merced es hoy cuartel militar del MADOC.

Esta escultura, en madera policromada, perteneció al convento de la Merced de Valladolid. Realizada por Pedro de la Cuadra en 1599, recoge el naturalismo propio del vallisoletano Gregorio Fernández. Actualmente se puede visitar en el antiguo convento dominico de San Gregorio, Museo Nacional de Escultura en Valladolid.

Fotografías: María Teresa Hontoria, julio 2015.


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