Sábado, 2 de Julio (18:00 horas – 00:00 horas): ALMEDINILLA. Una tarde en la Bética íbera y romana.

EL VIAJE SERÁ EL 2 DE JULIO DE 18 HORAS A 00:00/30 HORAS APROX.

El viaje se realizará si hay un grupo mínimo de 40 personas y un máximo de 45 personas y tendrá un precio total de 55€ seguro incluido.

Para saber si hay gente interesada al viaje y con el fin de sacar las reservas a mitad del mes de junio les mando la información para saber si es o no de su interés.

Si usted puede venir a este viaje le ruego me lo haga saber a través del formulario de reserva que encontrará al final del texto. Este formulario no implica la reserva del viaje. Tan sólo su interés porque salga.

Almedinilla, al sur de la provincia cordobesa, es un pueblo vivo y dinámico en el que el blanco de sus  casas,  mezclado con la roca de su Sierra, se confunde con el verde de su olivar, invitándote a un paseo en el tiempo.

Hablar de Almedinilla es hablar de arqueología, de cultura, como lo hacen sus importantes yacimientos arqueológicos: la Villa Romana de “El Ruedo” (Declarada B.I.C), una de las superficies más importantes de la Península, el Poblado Ibero de El Cerro de la Cruz también declarado B.I.C., de los pocos de Baja Época Ibérica excavados en Andalucía y su Museo Histórico Arqueológico que contiene las extraordinarias piezas que están aportando estos Yacimientos, destacando la cerámica ibera y el conjunto escultórico de la Villa, sobre todo el dios grecorromano del sueño: Hypnos o Somnus, cuyo estado la convierte en la más importante de las pocas conservadas en el mundo.

Ya desde época romana esta localidad destaca por la calidad de sus aceites de oliva virgen extra, pertenecientes a la Denominación de Origen Priego de Córdoba, extraídos de los olivares que forman su bello paisaje por el que discurre el río Caicena, hablándonos de historia, tradiciones, costumbres, que se reflejan en su rica gastronomía tradicional.

Merece la pena acercarse a este pequeño y blanco pueblo de la Subbética Cordobesa y vivir esta experiencia.

Conoceremos su POBLADO ÍBERO:

“El Cerro de la Cruz” (S.II a.C.), declarado Bien de Interés Cultural”.

De todos los pueblos iberos que existieron en la península fue el Bastetano el que ocupó estas tierras, desarrollando su vida en un poblado fortificado “oppida” ubicado en  “El Cerro de La Cruz”. Un sitio  elevado desde donde controlaban un territorio más o menos amplio ya que, se divisan parte de las comarcas sur de Jaén y Córdoba y oeste de Granada.

En este enclave se concentran viviendas de artesanos, espacio de culto, espacios públicos y mercados existiendo el intercambio comercial con monedas.

Las casas poseen un zócalo de piedra y un alzado de ladrillos de adobes o tapial, conservándose en algunos casos la impronta de la ventana, la puerta o los agujeros de los postes que sustentaban el segundo piso de estos edificios, así como la zona de trabajo donde se conservan molinos, aljibes, bodegas, etc.

La VILLA ROMANA: “El Ruedo” (siglos I al VII d.C);Desde el emperador Augusto se situó en la provincia Bética.

Fue descubierta a finales de los años 80 principios de los 90 con motivo de la construcción de la carretera A-339 y declarada Bien de Interés Cultural. La romanización hizo que el pueblo indígena ibérico asimilara las formas de vida y cultura de los conquistadores romanos. El campo fue la fuente de riqueza y suministros para la ciudad, y de ahí la importancia que adquieren las “villae” como la de “El Ruedo”, unidades de explotación agropecuarias, especie de cortijos, que explotan una propiedad o “fundus”, con zonas residenciales para el descanso de los propietarios que huyen de la ciudad y las zonas de trabajo.

Destacan los alzados de sus muros, la riqueza de sus elementos arquitectónicos: mosaicos, pinturas, pavimentos y el conjunto escultórico, principalmente, el Dios grecorromano  “Hypnos” o “Somnus”.

El Museo Histórico: inaugurado en el año 1999 se encuentra en uno  de los parajes más bellos de la comarca, al pie  de la sierra de Albayate y testigo del discurrir del río Caicena. Sus paredes nos hablan de  historia, ya que fue un molino de harina, una  fábrica de tejidos y una almazara de aceite,  además en su interior se encuentran los restos más importantes que han dado los dos  yacimientos arqueológicos de esta la localidad. Destacan la cerámica y el armamento íbero, las esculturas romanas, el ajuar de las tumbas  de la necrópolis romana y las ánforas que contenían el aceite, el vino y el cereal de la Bética.

Hypnos_Almedinilla

En total 1200 metros cuadrados que distribuidos  en tres salas (Sala del Aceite, Sala Ibera y Sala
Romana), nos hablan de nuestros antepasados de una manera didáctica y amena.

Para finalizar la cena: “Los placeres de la mesa romana”.

Participa de una actividad singular, esto es, de un banquete romano (almuerzo y/o cena) al cual sólo podían asistir los patricios nunca los libertos o esclavos, te ofrecemos la oportunidad de asistir a uno de ellos, donde todos tus sentidos serán protagonistas. Degusta un menú elaborado con el recetario, De Reconquinaria, de Marco Gavio Apicio (siglo I), este gran cocinero no sólo jugaba con los sabores si no con el resto de los sentidos creando un mundo de sensaciones. Además, participa de sus rituales (perfume, lavado de manos, coronación, etc.) así como de la pantomima romana.



Para reservar plaza en esta visita pulse aquí


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