Las procesiones de Semana Santa y su origen en la calle.


No existe una fecha exacta para categorizar el origen y surgimiento, con imágenes de madera -talladas o vestidas-, de nuestra Semana Santa pero existen datos para contextualizarla en la Baja Edad Media.

Su origen fue el teatro y las representaciones en la calle durante la Edad Media. En ellas los borrachos, los mendigos y las prostitutas figuraban, junto a otras personas “de mejor vivir”, interpretando pasajes bíblicos por las ramblas de sus pueblos o ciudades durante la semana de pasión de Cristo; es decir, el sermón doctrinal del interior de la Iglesia, era llevado a la plaza del pueblo y no siempre por lo mejor considerado de éste.

El carácter cómico se mezclaba con el carácter sacro y los actores espontáneos memorizaban textos y actitudes que, con mejor o peor acierto, personificaban creando un espectáculo popular que servía de “libro abierto” entre los ciudadanos.

Con el tiempo y la mayor importancia de la Iglesia Católica en los asuntos políticos, y sociales, estas exhibiciones populares iban siendo cada vez más banales, más sátiras y menos sagradas hasta el punto que la Iglesia obligó a que los protagonistas de los pasajes del Antiguo y del Nuevo Testamento fueran sustituidos por tallas, hechas de madera, a modo de marionetas y colocados en lugares donde se pudieran admirar y devocionar de una forma más respetuosa.

Así comienzaron a hacerse las esculturas, primero móviles, y a hacerse los pasos o tronos siendo, en un principio,  tarimas firmes.

El pueblo rodeaba a las figuras y éstas, acompañadas o no de textos, realizaban las estaciones propias de la Semana Santa.

La evolución final, hasta ahora, es la que nos ha llegado hasta nosotros. En un primer momento el uso de las ruedas para darle movilidad y mayor veracidad. Luego, el trabajo sacrificado y sufrido del costalero, que ayudado con el olor del incienso, los tambores, las cornetas y la participación ciudadana, toma un sentimiento profundo y contagioso.

Aún, en muchos pueblos de España, las respresentaciones teatrales se siguen realizando. En ellas, el paso de Jesús recibe al de María Magdalena; ésta se inclina, se mece o baila frente a la talla de Cristo y así mismo lo hace el paso de S. Juan Evangelista… 

Ej.: Semana Santa de Baena (Córdoba)

En Granada, y debido a que la cristianismo católico llegó más tarde, no existe de una manera tan latente estas tradiciones a pesar de que en muchos pueblos se están recuperando.

Interesante es la pasión viviente de Cuevas del Campo (Granada) y la vinculación del pueblo en esta tradicional representación.

Fotografías de la Pasión Viviente de Cuevas del Campo: Manuel Rodríguez, 2017.

Texto: María Teresa Hontoria. Dra. Historia del Arte. Directora de GranadaSingular.


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