Doménico Fancelli en Granada. Lo que supuso el sepulcro de los Reyes Católicos. El Renacimiento italiano traído a Granada.

Una vez superado los diez siglos de la Edad Media y gracias a la conquista de Granada, el mundo comenzó a renacer y el hombre comenzó a cambiar su pensamiento, a considerarse, ahora, por su individualidad. Libertad de espíritu que conducirá a la libertad de pensamiento religioso. 

El año de 1492 supuso, no sólo la unificación de España; sino la expansión hacia un nuevo mundo y sobre todo, el paso de la Edad Media a la Edad Moderna. 

Este “renacer”, y oposición al pasado, que se iba reflejando en la sociedad, creó un nuevo arte, un nuevo pensamiento ejercido, en gran parte, por grandes humanistas como Erasmo de Rotterdam y por la Reforma protestante.

Pero no en todos los países, el Renacimiento, y este poder antropocéntrico, caló de la misma manera. En España, la sociedad tuvo muy arraigada el gótico castellano, un estilo, por excelencia, regio. El Renacimiento, que sí penetró hondo en Italia con el Quattrocento y el Cinquecento, en nuestro país lo hizo poco, tarde y durante un corto periodo de tiempo.

No llegaron hasta aquí los grandes maestros italianos. La influencia fue tomada de los artistas españoles que iban a Italia a formarse y traían ansias renovadas; igualmente, grandes artistas extranjeros, que vieron en España un país donde poder ejercer sin estar a la sombra, recibieron importantes encargos sobresaliendo de los primeros espadas italianos. Este fue el caso de El Greco en pintura o de Fancelli en escultura.

Doménico Fancelli (Settignano, 1469 – Zaragoza, 1519) aunque mayor en edad, fue un gran admirador y conocedor de la obra de Miguel Ángel. Él es considerado hoy el introductor del Renacimiento en España.

Muy poco o casi nada sabemos de él pero su obra es hoy admirada, a veces sin saberlo, por una multitud de curiosos, turistas y expertos en arte que quedan fascinados con el trabajo realizado por este escultor florentino que trajo Italia a España.

Su primeros trabajos en Florencia y Roma tuvieron que ser conocidos por personajes importantes de la época que confiaron en él encargándole sepulcros y tabernáculos. En este sentido, y del primero que tenemos conocimiento, es el encargo que le hizo D. Iñigo López de Mendoza y Quiñones, I Marqués de Mondéjar y II Conde de Tendilla conocido, popularmente, como el Gran Tendilla.

El Gran Tendilla, que se encontraba residiendo en la Alhambra por aquel entonces ejerciendo su labor de Capitán General, encargó a Fancelli el sepulcro de su hermano, D. Diego Hurtazo de Mendoza, arzobispo de Sevilla, enterrado en Tendilla (Guadalajara) en aquel momento.

Este cometido fue delegado ocho años después de que falleciera el cardenal con el deseo de su hermano de que estuviera enterrado en la iglesia Catedral de Sevilla. 

Desde Génova, en 1509, el escultor florentino comenzó su trabajo que finalizó un año después. Hoy puede verse en el lateral de la capilla de la Virgen de la Antigua en el citado monumento religioso sevillano. 

Fotografía de Pepe Becerra. Arcosolio de D. Diego de Mendoza. Catedral de Sevilla. Fancelli, 1510.

Para este encargo, Fancelli no arriesgó en demasía. Hizo un sepulcro elegante y a la usanza, pegado a la pared, en el lado del Evangelio, embutido en un arco de medio punto (arcosolio) típicamente renacentista, custodiado por dos grandes columnas adornadas con grutescos, todo ello completado con escenas y personajes del evangelio, santos de la iglesia y en las enjutas, dos grandes tondos vegetales con el escudo del sepultado. Fue traído desde Génova y colocado, en su ubicación actual, en 1510 por el mismo escultor.

Una vez aquí, pero siguiendo su trabajo desde la ciudad italiana de Génova y eligiendo, personalmente, los mejores mármoles de Carrara, el escultor del Renacimiento italiano diseñó el primer tabernáculo tronco-piramidal para el único hijo de los Reyes Católicos fallecido a los 19 años de edad, el infante D. Juan de Aragón (Sevilla, 1478 – Salamanca, 1497).

Su padre, el rey Fernando II de Aragón y V de Castilla, encargó en 1510, un mausoleo en mármol de Carrara para el infante que fue ubicado en el Real Monasterio de Santo Tomás de Ávila, fundación real (1480) para la Orden de Predicadores.

Fotografía de María Teresa Hontoria. Sepulcro del infante D. Juan de Aragón. Real Monasterio de Santo Tomás, Avila. Fancelli, 1511-1512.

Este diseño, realizado por el escultor toscano, fue repetido después en el sepulcro de los Reyes Católicos (1517-1522) que tenemos en la Capilla Real el cual mejoró y llenó de simbología religiosa y política, reflejando, incluso, el gusto de Miguel Ángel, en el apostolado de la parte inferior del mismo.

Fotografía de María Teresa Hontoria. Capilla Real de Granada.

Esta forma en talud fue muy novedosa para la época e igualmente lo fue el añadirle, a los vértices, seres mitológicos que se mezclan con sucesos religiosos del Nuevo Testamento. Un apostolado digno de un magnífico escultor combinado con la iconografía propia de los dos santos patrones de los difuntos en los lados menores y reinos de la Península: Santiago, en honor a la reina y al reino de Castilla y San Jorge, en honor a Fernando y al reino de Aragón.

Fotografía cedida por la Capilla Real de Granada. Conjunto sepulcral de los RRCC. Fancelli, 1517-1522.

Guirnalda de flores y el escudo de España salpicado por doquier, completan el discurso teológico y político de una de las grandes y pocas obras del renacimiento italiano traído a España.

Detalle de Fernando “el Católico”. Capilla Real, Granada.

Este diseño supuso un punto inicial y tan rompedor que sería influencia para otros escultores como Bartolomé Ordóñez que repetiría, con algunas modificaciones, en el sepulcro de Juana I de Castilla y Felipe “el Hermoso (1517) en Granada, el del cardenal Cisneros en Alcalá de Henares (1518)  o por Alonso Berruguete para el sepulcro en Toledo del cardenal Tavera (1561).

 

Cardenal Tavera. Hospital Tavera, Toledo. Berruguete, 1550-1561.

Si le ha gustado la entrada, compártala en su red social favorita:
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Deja un comentario