La gran mentira sobre el Palacio de Carlos V

image

Siempre se ha dicho que el Palacio de Carlos V en la Alhambra fue una construcción que derribó, en 1526, maravillosos Palacios Nazarís, pero si nos fijamos en las maquetas de bronce que el Patronato de la Alhambra y el Generalife ha hecho y que están ubicadas en la entrada de los tickets al recinto, vemos que el espacio de dicho palacio renacentista, enclavado en la parte posterior del Palacio de Arrayanes, fue una explanada sin construcciones algunas y que su forma circular se asemejó a la propia del palacio de Machuca.

En cambio si nos emplazamos en la puerta que sube actualmente a dicha explanada y que es camino de taxis, podemos observar que durante el recorrido sí había antaño pequeñas casas propias de las personas que vivían en la ciudadela y que fueron destruidas para hacer la carretera actual de acceso. Casas que, seguramente, carecían de valor histórico y obra necesaria para una mejor llegada al monumento.

Tres son las maquetas en bronce muy interesantes para ser estudiadas. Invito a su observación.


Si le ha gustado la entrada, compártala en su red social favorita:
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

  3 comentarios para “La gran mentira sobre el Palacio de Carlos V

  1. 07/03/2015 en 22:04

    Es cierto, y los que hemos enseñado este palacio a nuestros alumnos, le hemos trasladado esta mentira. Desde aquí mi disculpas a ellos.
    La osadía de no confrontar la ignorancia.

    • 08/03/2015 en 11:08

      Según la maqueta que está en el lugar indicado y que yo misma he visto y según la Guía Oficial de la Alhambra y el Generalife que escribe, en su página 69, que las obras fueron financiadas por los moriscos que pagaban, de manera obligada sus impuestos, se iniciaron un año después de la visita del Emperador (1527) sobre lo que había sido en su mayor parte solar de un improvisado asentamiento cristiano, necesario sólo en los primeros años de conquista.

      Queda patente, aunque no dicho, que un “improvisado solar” no debió ser una zona de Palacios, jardines y albercas sino una plaza irregular, propiamente nazarí, a la entrada de los mismos y de la Alcazaba que pudiera servir de espacio de encuentro y mercadería.

Deja un comentario